ESPAÑA:
La Audiencia de Valladolid
revoca una sentencia y absuelve a un dentista que fue condenado por vejar a
una empleada
La Audiencia de Valladolid ha
absuelto de una falta de vejaciones injustas al dentista A.C.G, quien había
sido condenado por el Juzgado de Instrucción número 1 al pago de una multa de
120 euros y a indemnizar con 1.000 euros a la víctima.
En su fallo, al que tuvo acceso
Europa Press en fuentes jurídicas, la Sala estima así el recurso de apelación
interpuesto por el condenado y, por tanto, revoca la sentencia dictada en
primera instancia, con lo que el dentista ha sido absuelto de la referida
falta.
Durante el juicio celebrado el
pasado día 20 de abril, donde el fiscal y la defensa pidieron una sentencia
absolutoria por considerar "no acreditados los hechos", como así ha ocurrido
finalmente ahora, la denunciante, Mónica de la P, mantuvo que el
comportamiento del matrimonio hacia ella fue siempre vejatorio y que se hizo
especialmente insoportable en el último año a raíz de que causara baja laboral
tras sufrir una luxación de hombro.
A partir de entonces,
calificativos hacia su persona del tipo "eres una puta mierda" y "no vales
para nada" por parte del dentista, así como prolongaciones injustificadas de
su jornada laboral y otros incidentes en los que el acusado le llegó a
levantar la mano fueron la tónica dominante, según declaró en la vista Mónica
de la P.
BODA Y DESPIDO
Esta explicó que fue finalmente el
3 de marzo de 2003, el mismo día de su reincorporación tras disfrutar de
quince días por matrimonio, cuando recibió verbalmente, sin más explicaciones,
la comunicación de despido.
La joven, que recibió en vía
laboral una indemnización de 12.000 euros por despido improcedente tras siete
años de trabajo en la consulta, había solicitado para el dentista y su esposa
una multa de 142 euros y el pago de una indemnización de 9.900 euros.
La única testigo que declaró a
favor del matrimonio denunciado, Esther V, quien lleva dieciocho años en la
consulta, negó haber escuchado jamás insulto alguno hacia las trabajadoras y
aseguró que el dentista siempre pedía las cosas "por favor", a la vez que
consideró normal ciertos momentos de tensión cuando, según recordó, "hablamos
de un trabajo que se realiza en quirófano y con pacientes"