Los
adultos
Los
adultos desempeñan dos funciones en la vida de un niño:
Los
niños desarrollan una relación emocional especial con las personas que les
atienden, llamada "fijación". La interacción entre el niño y los
adultos contribuye a su desarrollo cognoscitivo (a mayor estimulación,
desarrollo más rápido).
La
fijación materna
En
la infancia, tanto el niño como el cuidador tienen una relación de apego recíproco.
Para resolver los problemas del niño, hay que ver las cosas desde el mismo
punto que él. Otro problema –que suelen tener las madres jóvenes- es la
falta de experiencia y de conocimiento en el cuidado de niños. La relación
entre padres e hijos es interactiva.
13.
Los temores de la infancia
El
temor a la separación de la madre (apego emocional) o a los extraños, puede
deberse a la emergencia de ciertas habilidades cognoscitivas nuevas, hacia el
final del primer año de vida. Alrededor de los 18 meses, el niño puede hacer
predicciones sobre lo que podría ocurrir; además el niño es más móvil y
puede emprender alguna acción. Por lo tanto, esos temores empezarán a
disminuir.

Anexo

14.
La Psicología del niño de 2-3 a 7 años
Etapa
Preoperacional de Piaget
Conceptos
clave
-
Aprendizaje
significativo. Consiste en relacionar lo nuevo con lo ya sabido.
-
Discernimiento.
Es el descubrimiento de nuevas relaciones entre dos o más segmentos de
conocimiento.
-
Memoria.
Proceso cognitivo de almacenamiento y posterior recuperación de la
información. Puede ser a corto plazo o a largo plazo.
-
Nivel
de identificación. Es un principio que rige el desarrollo de la semántica:
el niño aprende palabras a un nivel intermedio de generalidad (ejemplo:
si el niño ve una fotografía de un dálmata, es más probable que lo
reconozca como perro que como dálmata).
-
Percepción.
Consiste en detectar, organizar y completar un estímulo –tanto interno
como externo-.
-
Razonamiento.
Es otro proceso cognitivo. Consiste en utilizar el conocimiento para hacer
deducciones y obtener conclusiones. Debe ser objetivo, para que no nos
lleve a error.
-
Reflexión.
Proceso cognitivo. Es la evaluación de la calidad de las ideas y de las
soluciones. Es subjetiva y no tiene por qué utilizar los conocimientos.
-
Sobreextensión.
Dentro del desarrollo de la semántica, designa el uso que hace el niño
de una palabra para una variedad de cosas similares (por ejemplo, utiliza
perro para referirse a todos los animales de cuatro patas). A medida que
el niño aprende nuevas palabras, va reduciendo el significado de las
palabras sobreextendidas. El niño está formando preconceptos y por eso
comete errores.
-
Subextensión.
Algunos niños acortan demasiado el significado de ciertas palabras (p.e.
reconocen como perro al de su casa y no a uno de la calle). Es otro error
semántico que desaparece a medida que el niño amplía su vocabulario.
El
pensamiento simbólico (perdura de 2 a 4 años)
El
pensamiento simbólico aparece gracias a la función simbólica –capacidad
para evocar mentalmente palabras o imágenes-:
Manifestaciones
de la función simbólica
-
Imitación
diferida. El niño es capaz de repetir, de memoria, la conducta de un
modelo ausente.
-
Juego
simbólico. El niño utiliza un objeto con una finalidad distinta a la
real. Según Piaget, el juego simbólico permite transformar lo real, por
asimilación, a las necesidades del yo. Le proporciona al niño un medio
de expresión propio y le permite resolver los conflictos que le plantea
el mundo de los adultos.
-
Lenguaje
referido a hechos pasados. El niño es capaz de narrarnos algo que ha
ocurrido anteriormente.
-
Imágenes
mentales. Son imitaciones interiorizadas, evocaciones, representaciones
mentales. Son difíciles de conocer por su carácter interno. Puede
llegarse a ellas indirectamente, por ejemplo, a través del dibujo. Pueden
ser según su contenido, visuales, táctiles, auditivas, etc.; y según su
estructura, imágenes de movimiento (que a su vez se subdividen en imágenes
de reproducción y de anticipación). Los niños tienen dificultad para
tener imágenes de movimiento, pues se precisa un mayor desarrollo
cognitivo.
-
Dibujo.
Es el intento que hace el niño de imitar la realidad, inicialmente en
forma de garabatos a los que pronto atribuirá un significado. Los dibujos
de los niños son bastante realistas, aunque son más bien una copia del
modelo interno que poseen. El dibujo pasa por las siguientes etapas:
-
Realismo
frustrado: el niño organiza los elementos del modelo como puede.
-
Realismo
fortuito: el niño descubre el significado del dibujo durante su realización.
-
Realismo
intelectual: el niño dibuja de perfil, no tiene en cuenta la perspectiva;
pero dibuja los rasgos esenciales del objeto.
-
Realismo
visual (de 8 a 9 años): el niño representa un objeto ateniéndose lo más
posible a las relaciones entre sus elementos.
El
dibujo tiene gran valor pedagógico, pues es una forma de representación
de la realidad mucho más natural que la escritura –que es totalmente
arbitraria-. Además ayuda al desarrollo motor.
Más
características del pensamiento simbólico
-
Tanteo
interiorizado. El niño busca soluciones mentales a un problema (por
ejemplo, piensa cómo deberá apilar una torre de cubos).
-
Preconceptos.
El pensamiento simbólico está basado en preconceptos. Son ideas previas
que tenemos sobre algo. Piénsese en las características de una pelota:
son menos generales que el propio concepto de pelota.
-
Razonamiento
transductivo.
-
Centralización.
El niño se fija sólo en uno de los aspectos de una situación; o no es
capaz de coordinar varios aspectos a la vez. Por ejemplo: no puede fijarse
en el alto y ancho de un objeto.
15.
Pensamiento inductivo (perdura de 4 a 7 años)
Características
-
Se
asienta en el lenguaje hablado. Hacia los 4 años, el lenguaje del niño
aumenta desmesuradamente (=superabundancia verbal, es decir, el niño
utiliza muchas expresiones que no entiende, habla mucho; su vocabulario
aumenta).
-
Nueva
estructura cognitiva. El pensamiento intuitivo implica un proceso de
reorganización que se comprueba en la posibilidad de entablar una
conversación continuada con el niño, sobre una experiencia concreta.
-
Los
preconceptos ganan en generalidad y precisión.
-
Curiosidad
sin límite. El niño se encuentra en la "edad del por qué", lo
cual implica una mayor necesidad de contacto y comunicación.
-
Regulaciones
intuitivas. Aparecen como aproximación a un pensamiento más correcto.
Son oscilaciones del pensamiento. El niño piensa sobre lo que percibe
pero no supera lo percibido.
-
Centralización.
El niño es capaz de tener en cuenta todos los aspectos de una situación,
o no puede coordinarlos todos a la vez.
-
Ante
lo que ignora, el niño utiliza expresiones del tipo:
-
Realismo.
El niño cree que todo es real (por ejemplo, las pesadillas)
-
Animismo.
El niño dota de vida a seres inanimados.
-
Artificialismo.
El niño cree que todo ha sido creado por las personas.
Etapa
preoperacional de Piaget (2-7 años)
Esta
etapa se halla entre la etapa Sensoriomotora y la etapa de las Operaciones
Concretas. Representa un salto cualitativo en la forma de pensar porque
trae consigo la función simbólica: el niño utiliza simbólos para
representar objetos, lugares y personas; puede retroceder y avanzar en el
tiempo.
Características
Comprensión
de las identidades. El niño comprende que, aunque algunas cosas cambien
de forma, tamaño o apariencia, siguen siendo lo mismo. Por ejemplo, su
propio cuerpo: aunque ha crecido, sigue siendo él.
Comprensión
de las funciones. El niño comprende la relación entre dos hechos (por
ejemplo, interruptor à luz).
Centralización.
Razonamiento
transductivo.
Irreversibilidad.
Imposibilidad de pensar que una acción mental puede ir en ambos sentidos. Por
ejemplo, no puede comprender el concepto de restaurar la situación original
al verter agua de un vaso a otro, vasos de diferente forma, aún sabiendo que
la cantidad de agua es la misma.
Enfoque
en una situación. El niño preoperacional todavía se enfoca en situaciones
sucesivas sin enlace, es decir, no puede comprender la transformación de un
estado a otro; no comprende el cambio. Por ejemplo, no entiende que un lápiz
al caer ocupa sucesivas posiciones.
Acción
más que abstracción. El niño preoperacional piensa y aprende mediante un
despliegue de "secuencias de la realidad", tal como lo haría si
estuviese actuando realmente. Resultado de ello es su excesivo realismo, que
atribuye a los sueños y a las obligaciones morales.
Egocentrismo.
El niño no puede asumir el papel de otras personas. Esto es causado por la
incapacidad para tratar simultáneamente varios aspectos de una situación.
El
proceso de socialización en esta etapa
La
socialización es un proceso mediante el cual el niño adquiere las conductas,
creencias y estándares que tienen valor para su familia y grupo cultural al
que pertenece.
¿Cómo
se socializan los niños?
Mediante
recompensas y castigos. Los padres entrenan a sus hijos con recompensas para
ciertas conductas, y castigos para otras. Las respuestas recompensadas se
hacen más fuertes y es probable que aparezcan con mayor frecuencia (teoría
del condicionamiento operante de Skinner).
Por
observación (Bandura). Muchas de las respuestas conductuales del niño se
adquieren por observación de la conducta de otras personas. Los padres, en
especial, sirven como modelos de conducta y así los niños aprenden los
patrones de integración social.
Por
identificación. El desarrollo social y de la personalidad del niño, no puede
explicarse sólo en términos de recompensas y castigos o de observación de
modelos. Interviene además un proceso más sutil: la identificación,
entendida como:
-
la
creencia del niño de que es similar a otra persona
-
compartición,
de forma indirecta, de las emociones de otra persona
Normalmente
suele darse con los padres. No obstante, algunos modelos paternos son
inadecuados y el resultado de la identificación con ellos puede hacer que el
niño se sienta ansioso e inseguro.
Para
que se produzca, el niño debe tener algunas similitudes con alguno de los
progenitores –generalmente con el del mismo sexo-; por ejemplo, similitudes
físicas (misma forma de vestir, etc).
16.
Desarrollo del lenguaje socializado
El
lenguaje que Piaget clasificó como egocéntrico, no está diseñado para la
comunicación. Los niños hablan, repitiendo palabras y frases, para ejercitar
sus esquemas verbales. Hablar se convierte en una actividad más. Los niños
se expresan en voz alta porque no pueden distinguir entre pensamiento y acción.
El
lenguaje socializado sirve para la comunicación (intercambio de información,
con o sin preguntas u órdenes). Investigaciones recientes demuestran que el
lenguaje de los niños es social desde muy temprana edad. Vigotsky considera
que el lenguaje abierto se va haciendo pensamiento verbal interno.
Dos
tradiciones de investigación
-
Tradición
experimental. Los experimentalistas han realizado experimentos a fin de
estudiar el desarrollo de las capacidades para la comunicación
referencial (habilidad para describir algo y que otra persona pueda
identificarlo). Crítica: los experimentalistas pueden haber sobrevalorado
en exceso las capacidades de los niños al pedirles que hagan tareas
demasiado difíciles para ellos.
-
Tradición
sociolingüista. Los sociolingüistas se han dedicado más al estudio de
la forma; a cómo los niños usan el lenguaje, más que a saber
exactamente lo que dicen. Crítica: a veces han sobrevalorado la
naturaleza social del lenguaje de los niños.
La
conclusión de ambas tradiciones es, que, en condiciones apropiadas, los niños
comienzan a utilizar el lenguaje socializado muy pronto.
El
lenguaje como control de la conducta (mediación verbal)
Cuando
los niños han aprendido a usar palabras, el lenguaje se vuelve instrumental:
sirve para controlar la conducta. Hay tres tipos de mediación verbal:
-
los
niños atienden las indicaciones de otras personas
-
los
niños dan instrucciones a otras personas
-
los
niños se dan instrucciones a sí mismos (lenguaje egocéntrico)
La
mediación verbal, en sus tres formas, se desarrolla desde los 2 a los 6 años.
El
juego en la vida del niño
A
través del juego los niños crecen y aprenden a utilizar sus músculos, a
dominar su cuerpo; y también maduran.
Teorías
sobre el juego
Teoría
cognitiva (Piaget). La forma como el niño juegue depende de su grado de
desarrollo. En la etapa Sensoriomotora, el niño juega moviendo su cuerpo y
manipulando objetos. A medida que desarrolla la función simbólica, puede
pretender que exista algo que no está ahí, puede jugar con su imaginación.
Teoría
psicoanalítica (Freud, Erikson). El juego ayuda a que el niño desarrolle la
fuerza de su yo. Motivado por el principio de placer, el juego es fuente de
gratificación. Puede reducir la tensión física y da al niño un dominio
sobre las experiencias abrumadoras.
Teoría
del aprendizaje (Thorndike). El juego es una conducta aprendida. Las
diferentes formas de conducta de cada cultura se reflejan en los juegos de los
niños de esas culturas. Los niños de sociedades que valoran el logro
prefieren los juegos de capacidad física, mientras los educados para
obedecer, prefieren los juegos de estrategia.
Tipos
de juegos cognitivos
-
Funcional
o de ejercicio. Aparece desde los primeros meses de vida. Es cualquier
movimiento muscular simple y repetido, con o sin objetos. Ejemplo: hacer
rodar una bola.
-
Constructivo.
Aparece a partir de los 10-11 meses. Consiste en manipular objetos para
construir o crear algo. Ejemplo: hacer una torre de colores.
-
Simbólico.
Aparece a partir de los 2 años. Por ejemplo: pretender que una escoba es
un caballo.
-
Dramático.
Aparece a partir de los 4-5 años. Sustitución de una situación
imaginaria para satisfacer los deseos y necesidades personales del niño.
Ejemplo: pretender ser algún personaje.
-
Juego
con reglas. Aparece a partir de los 6-7 años. Cualquier actividad con
reglas, estructura y objetivo. Por ejemplo: las canicas.
Tipos
de juegos sociales
-
Comportamiento
inactivo (hasta los 2 años). Aparentemente el niño no está jugando,
pero está ocupado mirando algo que ocurre y que es de interés momentáneo;
cuando no juega con su propio cuerpo.
-
Espectador
(hasta los 2 años). El niño observa el juego de otros niños. Se dirige
a ellos, les hace preguntas, pero no interviene directamente en su juego.
El niño está de pie o sentado, a una distancia desde la que puede ser oído
por el grupo.
-
Juego
solitario e independiente (hasta los 2 años). El niño juega solo, de
manera independiente, con juguetes distintos a los utilizados por los niños
que están a su alrededor. No hace ningún esfuerzo por unirse a ellos.
Las relaciones sociales se limitan al esfuerzo de apropiarse del objeto
del otro.
-
Actividad
paralela (de 2 a 4 años). El niño juega de forma natural entre los demás
niños, con juguetes semejantes a los de los otros. Pero los usa como él
quiere y trata de influir en los niños que están cerca de él. Juega al
lado de los otros niños más que con ellos.
-
Juego
asociativo (de 4 a 6-7 años). El niño juega con otros niños y hay leves
intentos de controlar qué niños pueden o no entrar en el grupo. Todos
los miembros se ocupan en una actividad similar, pero sin subordinar los
intereses individuales a los del grupo.
-
Juego
cooperativo o suplementario organizado (a partir de los 6-7 años). El niño
juega en el grupo con el propósito de realizar alguna actividad material.
Existe un marcado sentido de pertencia al grupo. El control de la situación
están en manos de uno o dos de sus miembros: dirigen la actividad de los
otros. El objetivo que quieren conseguir requiere una organización y
división del trabajo.
Arguez
S. Introducción a la psicología
Tercera parte.
Odontología Ejercicio Profesional 2003;4(10): http://www.odontomarketing.com
(10.10.2003)