|
MARKETING
DENTAL - VENTAS EN ODONTOLOGIA |
|
|
El
Hábito de la Prerecitación |
|
Dra.
Eleonora Trlnik (Argentina) |
La
pre-recitación implica involucrar a los pacientes en el hábito de la
consulta semestral que aconsejan todos los organismos de salud bucal, convirtiéndola
en un nuevo servicio que puede brindar el odontólogo.
La
pre-recitación en sí misma es una de las herramientas de marketing más
poderosas que existe. Por medio de ella se logra:
-
crear
una costumbre favorable para la salud del paciente
-
fijar
y mantener la presencia del nombre del profesional en su vida cotidiana
-
hacer
que el paciente visite el consultorio al menos dos veces por año y que
reciba una auténtica "cura en salud", detectando tempranamente
patologías que luego podrían volverse más complejas.
-
estimular
la recomendación del paciente hacia familiares y amigos, al tener un
contacto más constante con el profesional
Primera
etapa: cómo se prepara la pre-recitación
La
pre-recitación se basa en una consigna: "Ningún paciente debe irse
del consultorio sin haber acordado antes una nueva cita". Eso implica
dos etapas: la preparación y la pre-recitación propiamente dicha.
La preparación de la pre-recitación conlleva tres pasos.
Volver
a prevenir
1.-
Luego de ser atendido por el odontólogo, éste le recordará al paciente la
importancia de regresar a los 6 meses y le avisará a su secretaria que le dé
un turno para esa fecha.
El paciente, ahora en la recepción o en la oficina de la secretaria,
recibirá de ella una tarjeta con la cita anotada, incluyendo el día y la
hora.
Para
poder entregar esa tarjeta se deberá contar con una agenda que cubra
incluso todo el año siguiente o una agenda perpetua, para así evitar
anotar la cita en un papel que luego podría perderse, o hacer esperar
demasiado tiempo al paciente. En este punto es común que aparezcan una
objeción del paciente, aduciendo que no desea establecer la cita ya que no
sabe qué días tendrá disponibles a los 6 meses, o que está a punto de
mudarse, u otros argumentos similares.
Para
hacer frente a las mismas, la secretaria le explicará que, según su
experiencia, sus datos no van modificarse tanto en un semestre. Y que es más
sencillo fijar la pre-recitación para el mismo día de la semana y a la
misma hora de la consulta que acaba de tener. También le dirá, para mayor
tranquilidad de la persona, que podrá comunicarle cualquier cambio luego,
cuando ella se ponga en contacto. Un último detalle: en la agenda, junto al
nombre de la persona, se pondrá una R para que, en el momento de hacer la
llamada telefónica, se advierta rápidamente que se trata de una
pre-recitación.
Escrito
por él
2.-
La secretaria le hará escribir al paciente, de su puño y letra, su nombre
y dirección completa, incluido el código postal, en el frente de un sobre
en blanco con el membrete del odontólogo. Es muy importante que la persona
escriba esos datos, porque así siente que asume un compromiso con el odontólogo
y, sobre todo, con su propia salud.
Cada
sobre será archivado luego en un fichero con separadores mensuales. Cuando
el paciente sea un niño, también hay que permitirle que escriba su sobre.
Como no es habitual que los chicos reciban correspondencia, cuando llegue su
carta ésta será una auténtica sorpresa para él.
El
valor del imán
3.-
Inmediatamente después, la secretaria le regalará un magneto con el
logotipo del odontólogo, su teléfono y dirección, para sujetar la tarjeta
de citas. Y le explicará verbalmente que "Es para colocar en la
heladera, junto a otros teléfonos como los de su empresa de medicina
prepaga, los bomberos o la policía".
Esta
aclaración tiene por objetivo hacer que la persona comprenda que el odontólogo
es un prestador tan importante como los antes citados. Y no piense que el
magneto equiparará al profesional con las empresas de delivery.
Cuando
se le da la explicación que antes se detalló la gente capta perfectamente
la función del magneto como recordatorio, como agenda al alcance de la
mano.
Finalmente,
debe considerar que cuando el paciente coloca el magneto con la tarjeta en
su heladera tendrá presente a diario el nombre del odontólogo, ya que ese
electrodoméstico es uno de los más utilizados en la vida cotidiana y todos
realizamos varias visitas al día a la cocina donde suele estar ubicado.
Segunda
etapa: la pre-recitación propiamente dicha.
Esta
etapa consiste en activar los mecanismos ya preparados anteriormente, para
hacer efectiva la re-citación.
El
fichero
1.
Al inicio de cada mes se tomarán del fichero donde se fueron colocando los
sobres manuscritos de los pacientes, aquellos correspondientes al siguiente
mes, para su inmediato envío junto con un tarjetón o carta de pre-recitación.
De esa manera se realiza la pre-recitación con la suficiente anticipación.
El
tarjetón
2.-
El tarjetón o la carta de pre-recitación deberá incluir, por un lado, el
membrete del odontólogo, con su nombre, dirección completa y teléfono.
Por otra parte, un mensaje breve que comience con una frase del estilo
"Como habíamos convenido en su momento...". Esto permite
recordarle al paciente el compromiso mutuo contraído.
Al
tarjetón se le adjuntará, cuando esté dirigido a pacientes de corta edad,
un sticker del equipo de fútbol favorito -siempre que se conozca cada caso-
o uno del personaje infantil de moda en ese momento. Otra posibilidad es
adjuntar un globo desinflado, preferentemente con el logotipo del
consultorio impreso.
Un
llamado previo
3.
Dos días antes de la fecha de la recitación se realiza un llamado al
paciente pre-recitado, para recordarle su turno. Para asegurar que ese
llamado sea efectivo, es aconsejable no dejarles mensajes a personas que
atienden el teléfono pero que, quizás, uno perciba que no pueden
transmitir el mensaje cabalmente.
Eso
sucede cuando responden niños, adolescentes, extranjeros que no hablan bien
español, personas con dificultades de audición o empleados que evidencias
problemas de comunicación. Sí es adecuado dejar un mensaje muy claro en un
contestador automático.
Dicha
claridad implica frases con abundante información del tipo: "Estimado
señor Fernández, mi nombre es Beatriz y lo llamo del consultorio odontológico
del Dr. Martínez para recordarle la pre-recitación que le adelantamos por
correo, para el próximo martes 3 de noviembre a las 18:30 hs. Más tarde
volveré a llamarlo. Pero si usted desea comunicarse con nosotros puede
hacerlo al número 4345-678 en el horario de 12 a 19 hs. Muchas
gracias".
Otro
aspecto a destacar es que deben evitarse los mensajes del tipo: "Lo
llamamos del consultorio del Dr. Fernández. Llámenos urgente". También
existe la posibilidad de llamar al teléfono laboral del paciente, si es que
él ha autorizado esta opción.
El
corolario de este capítulo es uno de los principios del marketing directo:
"Con el envío de cartas sin sus posteriores llamados de seguimiento sólo
se consigue un ínfimo o nulo nivel de respuesta".
La
cita de pre-recitación
Este
momento, que representa la culminación de todo el proceso anterior, debe
estar perfectamente organizado, reconociendo el odontólogo que se trata de
un paciente especial, un paciente de pre-recitación.
¿Qué
lo trae por aquí?
1.-
El odontólogo tiene que saber que el paciente llega por ese motivo. Fue él
mismo quien lo citó y es por ello que sería un error preguntarle "¿Qué
lo trae por aquí?". El paciente tiene que sentir que tras la
pre-recitación estaba la seria intención de hacer un chequeo preventivo.
El
cepillado
2.-
Cada odontólogo actuará en esta cita según su criterio profesional. Junto
con ello, es muy aconsejable incluir el control de la higiene bucal. Esto
es: que el paciente se cepille los dientes delante del odontólogo de manera
de comprobar que lo está haciendo bien. Llegado este momento el odontólogo
le regalará un cepillo de dientes con su logotipo y teléfono.
Para
esta tarea es ideal que el consultorio cuente con la llamada Area de
Prevención, formada por un lavatorio, un espejo y buena iluminación,
reproduciendo el ámbito hogareño donde el paciente realiza su cepillado.
Con esos elementos el paciente reproduce la tarea de pie, como lo hace
habitualmente en su casa.
Para
los pacientes más pequeños, habrá que prever un suplemento de altura como
una pequeña tarima o un escalón.
Volver
a empezar
3.-
Finalizada la consulta, comenzará nuevamente el ciclo siguiendo los pasos
explicados en la primera etapa.
Repercusión
asociada
La
pre-recitación es una herramienta tan potente como poco habitual. Por lo
mismo, consigue que el paciente:
-
comente
la llegada del sobre manuscrito a cuatro o cinco personas de su entorno
familiar y laboral
-
en
el día de la cita, le haga saber a que va a ir a la misma a cinco o 6
personas, algunas de las cuales pueden corresponder con las mencionadas
en el punto anterior
-
recuerde
el pacto establecido con su odontólogo 6 meses atrás y, al ver el
sobre escrito por él mismo, perciba a ese recordatorio como altamente
positivo y en favor de su bienestar
-
sienta
que la tarjeta de citas lo "mantiene unido" a alguien que se
preocupa por él. Esta es, justamente, la base de la fidelización.
Desde
ahora
Al
mismo tiempo que se implementa este plan, el odontólogo podría hacer un
relevamiento de su fichero e identificar a los pacientes que no han vuelto
al consultorio en los últimos 6 meses. A ellos les debería dirigir una
carta en la que les comente el hecho de que su última visita fue en una
fecha determinada y que es muy aconsejable realizar una visita al
profesional cada 6 meses.
También
les avisará por ese medio que, en pocos días más, los llamará su
secretaria para preguntarles si desean una cita. Obtenida ésta, se seguirá
el mismo procedimiento que el sugerido para las citas acordadas con
consentimiento del paciente. Esta acción permitirá ingresar a la totalidad
de pacientes en un sistema de pre-recitación prácticamente automático.
Resultados
esperables
En
nuestra experiencia en consultoría para odontólogos, hemos comprobado que
los profesionales que realmente cumplen con todas estas pautas logran que el
80% del total de sus pacientes vuelva regularmente cada 6 meses. Lógicamente,
este procedimiento requiere de un tiempo de espera antes de ver sus frutos.
En
promedio, hemos visto que existe un período latente de un año para que el
circuito funcione adecuadamente. En algunos casos, y según los pacientes,
el odontólogo podrá proponer la pre-recitación a los 4 meses.
Por
último, hay que mencionar que todo este procedimiento funciona como un
engranaje, donde cada parte tiene su razón de ser. Por eso se debe estar
atento a que nada falle. Los resultados esperables justifican la dedicación
que el proceso merece.
Fuentes:
-
"Marketing:
100 tendencias para el nuevo siglo". Revista Mercado, Editorial
Coyuntura S.A.C., Buenos Aires, 1999
-
Georges
Chetochine: "La derrota de las marcas". Asociación Argentina de
Marketing, Buenos Aires, 1996
-
Alan
Dutka: American Marketing Association. Handbook for Customer Satisfaction.
A complete Guide to Research, Planning & Implementation. NTC Business
Books, Illinois, 1994.
-
Dr.
Edward Nacht; Dra. Eleonora Trilnik: "La visita de recitación y
mantenimiento en el consultorio odontopediátrico". Revista de la
Asociación Argentina de Odontología para Niños, Volumen 21, Nº 3,
Buenos Aires, diciembre 1992.
Revisar
otros artículos
Regresar al inicio de
Odontomarketing
|