Sobre los autores:
Dr. Jaime Otero M. - Dr. Jaime
Otero I. (Perú)
Odontólogos con Maestría
en Gerencia de Servicios de Salud, con amplia experiencia de trabajo en la
prestación y gerencia del servicio odontológico y la generación de contenidos,
herramientas y aplicaciones de gerencia, administración y marketing en
Odontología. Docentes del Instituto Panamericano de Gestión de la Salud que
han desarrollado y dictado más de 100 seminario de Marketign dental y Gerencia
en Odontología.
Editores de www.odontomarketing.com
y www.gerenciasalud.com y autores
de 5 libros y más de 300 artículos sobre la especialidad.
Ver otras publicaciones del autor
Los tiempos han cambiado y muchos de los principios que sirven de guía y
norman nuestra forma de pensar y actuar, también. Nuestras reglas de juego y
los usos y costumbres que nos rigen, se modifican cada vez con mayor rapidez.
Ahora son cuestionadas muchas de las cosas que antes se aceptaban de manera
inmediata y sin discusión, por su poca aplicabilidad y concordancia con el
mundo real.
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En la actualidad, cada día se
cuestiona más la veracidad y aplicabilidad del principio de que "si uno es un
buen alumno en el colegio y la universidad, tendrá un buen trabajo y tiene el
éxito garantizado". |
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Son muchos los ejemplos que
evidencian la validez de las aseveraciones del párrafo anterior. Dentro de
nuestro campo, podemos decir -sin temor a equivocarnos-, que la percepción que
tiene el común de la gente sobre los médicos, odontólogos, enfermeras y el
resto del equipo sanitario (el posicionamiento de los profesionales de la
salud), es completamente distinto al que aceptábamos como usual y cierto,
pocas décadas atrás.
Hoy es entendible cuestionarnos
el aconsejarle a un niño: "dedícate a ser un buen estudiante en el colegio y
la universidad, porque luego conseguirás un trabajo perfecto y alcanzarás el
éxito". Y es que el complejo ámbito laboral con el que nos enfrentamos día a
día, no da muchas evidencias de la veracidad de esta afirmación y sin duda, lo
que se recibe en el colegio y la universidad suele estar desfasado con lo que
necesitamos ahora para destacar.
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¿Es odontólogo y tiene
consultorio dental? ¿Cree que todo saldrá en automático? ¿Sin planificarlo,
organizarlo, implementarlo y controlarlo? ¿Sin conocer los detalles de la
producción y la comercialización de sus servicios? ¿Sin realizar rutinariamente
actividades para encontrar oportunidades de mejora y optimizar su
posicionamiento en el mercado? Difícil...¿no?
Esté preparado y recuerde:
"guerra avisada, no mata gente".
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La forma en la que trabajamos y
ganamos dinero en la actualidad y los patrones de distribución de las riquezas
y la difusión de la pobreza, son muy diferentes hoy en día y cada vez es más
complejo encontrar la llave que abre las puertas de la prosperidad.
Otros factores complican aun más
la situación. Por ejemplo, la tendencia mundial a la baja de costos, el
continuo perfeccionamiento técnico y profesional de la gente, la
globalización, el acelerado crecimiento del campo tecnológico, el reemplazo de
mano de obra humana por máquinas y la progresiva eliminación, tanto de
la estabilidad laboral, como el rol protector y paternalista del empleador con
sus empleados.
Por ello y otras razones (la
superpoblación de odontólogos en nuestras ciudades, la desorganización del
gremio, el ejercicio de una Odontología elitista y alejada de las grandes
mayorías, la aplicación de sistemas y planes odontológicos orientados a
grandes grupos humanos, el mal tratamiento a las enfermedades bucales
universales y la creciente demanda de servicios de salud de tipo estético y
cosmético), resulta también muy cuestionable decirle a un estudiante de
Odontología: "Mira, termina la carrera, abre un consultorio y trabaja
independiente e individualmente, que todo te saldrá muy bien".
¿O piensa Ud. distinto? ¿No
tiene Ud. mismo serios problemas en su consultorio, luego de muchos años de
trabajo y de desarrollar una práctica de la mejor manera posible para Ud.?
¿Estamos preparando inadecuadamente a nuestros futuros odontólogos? ¿Evaluamos
cuántos somos y cuántos necesitamos ser?
¿Es suficiente llenar el
curriculum de la facultad con ciencia odontológica y tecnología dental? ¿O
deberíamos de una vez incorporar con fuerza temas referidos al ejercicio
profesional, como administración, gerencia, marketing, comunicaciones,
aspectos legales y contables, logística, recursos humanos, ventas y otros
tanto?
¿Eso es el para el post-grado?
¿Acaso motivamos a nuestros recién egresados a ello? ¿O los hacemos atiborrar
en los congresos las salas de materiales dentales e implantología?
Muchas evidencias demuestran que
los odontólogos iberoamericanos somos muy buenos desde el punto de vista
técnico y de destreza manual. Muchas otras demuestran también, que no nos
administramos bien, que desaprovechamos nuestra enorme inversión desde el
sector privado y que estamos fracasando, pues nuestros pésimos indicadores de
salud y enfermedad bucal hablan por si solos.