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Es
importante destacar que el graduado ha sido capacitado en Odontología, pero
ésta no es un concepto abstracto, etéreo, sino que existe frente a una
necesidad del hombre.
A
él se le debe aplicar, para lograr que se beneficie de ella. Nadie puede
ejercerla en una isla solitaria a pesar de que fuera el mejor odontólogo
del mundo.
La
nuestra, es una profesión de proyección social y por ende comunitaria.
Adquiere mayor valor cuando a
través de ella, se da bienestar al hombre.
"
Comunidad " significa " estado de lo que es común " y la
enfermedad bucal es común en los seres humanos. A ellos nos debemos y por
ellos existimos: para solucionar los problemas de salud bucal de nuestro país
hemos sido formados en nuestras universidades.
Los
problemas de salud bucal prevalentes en el Perú, son: Caries, Enfermedad
Periodontal y Maloclusiones Dentarias.
El
daño poblacional referido a estos tres estados patológicos, es muy alto
por sí mismo y comparativamente, respecto al que se presenta en otros países.
El solucionarlos es responsabilidad de nosotros, los odontólogos, pues sería
fatuo pensar que otros profesionales como los ingenieros o los abogados,
sean quienes vayan a resolverlo.
La
solución de estos problemas es de responsabilidad directa del
Estado, pero no única. Debemos tener presente, que Perú somos todos
quienes vivimos en nuestro país, resaltando que seremos quienes aportaremos
la tecnología adecuada para otener este objetivo de salud.
Si
somos objetivos, sabemos que el Estado peruano no cuenta con una economía
capaz de emprender bajo sus auspicios directos o exclusivos, una acción
rehabilitadora del daño de salud ya existente.
Expresé
en una publicación anterior, sobre Odontología y Salud Pública, que debíamos
poseer una actitud interior encaminada a que todo acto profesional que
realizáramos a cualquier paciente, debía ser conceptuado con integralidad
respecto a la solución del problema de salud bucal existente en nuestro país.
Solamente la conjunción de los esfuerzos individuales, logrará la solución
de los problemas comunes.
Cuando
atendamos a cualquier paciente, le deberemos aplicar aquellas normas de
terapia que mejor le resuelvan su problema de salud bucal y como el
individuo es parte de la comunidad, el problema común será así resuelto
algún día. Debemos hacer el mismo esfuerzo y tener igual actitud, ya sea
que nos encontremos en la práctiva privada o trabajemos para cualquier
institución pública o estatal.
Aún
si nuestro país fuera rico en dinero, para desarrollar una campaña
curativa a la población, seríamos los odontólogos los encargados de
ejecutarla y la actitud interior con espíritu integral a la que hemos hecho
referencia, siempre normará nuestra acción profesional, pues si así no lo
fuera, todo esfuerzo siempre será absolutamente inútil.
Deberemos
estar siempre muy bien capacitados en la metodología terapéutica de la
Caries, Enfermedad Periodontal y Maloclusiones Dentarias y sobre ellas
debemos trabajar primariamente. Son los estados nosológicos de salud bucal
que presenta nuestra población con mayor frecuencia.
Alguna
vez expresé lo siguiente: " aquel profesional que esté bien
capacitado para curar caries, podrá vivir tranquilo, pues nunca le faltará
trabajo mientras viva ". No constituye un concepto simplista, como se
pudiera juzgar a priori.
Somos
conscientes que el esfuerzo que haga el Ministerio de Salud, a través de su
Dirección Nacional de Salud Bucal, deberá ser orientado a resolver en
primer lugar la urgencia de lo ya existente. Esta es la razón por la que
desgraciadamente se orienta la acción hacia las exodoncias, pues el daño
actual ha rebasado los límites del bienestar del hombre.
Conocemos
los Programas de la Dirección Nacional de Salud Bucal del Ministerio de
Salud, pues trabajamos estrechamente con sus integrantes. La metodología
que preconizan para la solución del problema a nivel nacional, es aplicable
y dará buenos resultados algún día, pues ellos se han nutrido de las
experiencias ejecutadas en otros países que sí han resuelto los problemas
de esta naturaleza. Los Programas son buenos y aplicables; el problema es la
falta de recursos gubernamentales para ejecutarlos.
La
salud bucal no constituye un problema para algunas naciones que han contado
con el dinero suficiente para desarrollar campañas
preventivo-promocional, intensas en el tiempo y con la profundidad
exigida. Desafortunadamente nuestro país no cuenta con la economía que le
permita destinar los recursos humanos y materiales necesarios que demandan
las acciones de este tipo.
Capacidad
y tecnología apropiada, sí tenemos. Cuando Ud. escuche que en nuestro país
se hace Odontología de muy alta calidad, es cierto. Nuestros maestros son
escuchados internacionalmente con respeto, pues sus conocimientos son bien
apreciados. Buena disposición de ánimo, tenemos todos, pero
desgraciadamente esto no es suficiente. La solución integral del problema
de salud bucal no es simple. Cualquier campaña preventivo-promocional que
se desee ejecutar o que haya sido realizada en cualquier país del mundo,
exige o ha exigido, aparte del dinero correspondiente, la debida disposición
de los odontólogos y la concatenación de otros factores.
La
aceptación de la campaña de parte de la población, dependerá de la forma
como ésta sea realizada, pero su éxito estará supeditado al nivel
cultural de aquellos a quienes está dirigida.
En
nuestro país no podremos pedirle a un hombre que cepille sus piezas
dentarias por lo menos tres veces al día y que utilice pasta de dientes, si
debe destinar sus pobres recursos económicos a solucionar problemas mucho más
urgentes, como pueden ser la alimentación de sus hijos y aún su propia
comida. No se puede pedir a ese padre de familia que gaste dinero en curar
las caries de su hijo, si primero debe atender a otros problemas de salud de
ellos, como puede ser el cólera, la tuberculosis o desnutrición.
No
es que nos encontremos en un callejón sin salida, pues la esperanza es lo
último que perderemos. Nuestra disposición interior consistirá en
realizar nuestro máximo esfuerzo para trabajar con dedicación y
constancia, buscando el mayor beneficio de todas las personas que nos pidan
consejo o atención profesional y constituiremos un factor valiosísimo con
este fin. También será nuestra obligación, apoyar cualquier campaña
educativa que se ejecute, por más modesta que nos pueda parecer.
* Trabajo incluido en "Bienvenidos
a la Odontología", texto presentado a la profesión odontológica
peruana en 1992 por el Colegio Odontológico del Perú en 1992, con el apoyo
de Laboratorios Grunenthal.
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