Una nueva técnica que permitiría detener el desarrollo de las caries con la
aplicación de un aerosol fue presentada en Estados Unidos, en lo que parece
marcar el adiós a los sillones de los dentistas.
La
técnica será puesta a prueba sobre los primeros pacientes a fines de este año
y fue explicada por su inventor, Jeffrey Hillmann, de la Universidad del
Estado de Florida, durante la convención de la Asociación Americana para el
Avance de la Ciencia, que se desarrolla en la ciudad de Boston.
El
aerosol anticaries utiliza una bacteria modificada genéticamente y podría
ser aplicado en la boca durante una sesión de menos de cinco minutos. La
bacteria es una variedad del estreptococo mutans que se encuentra en forma
natural en la boca y que transforma a los azúcares en ácido láctico. Este
ácido, con el tiempo, ataca al esmalte dental y provoca las caries.
Hillman
alteró genéticamente el estreptococo mutans transformándolo en una variedad
que no produce ácido láctico y que, en consecuencia, no provoca daños a los
dientes.
El
científico de la Universidad de Florida interviene, además, en la producción
de una sustancia similar a los antibióticos: "De esta manera, tenemos la
ventaja adicional de combatir otras cepas de estreptococos que provocan
enfermedades".
Los
experimentos realizados en animales demostraron que una vez suministrado el
aerosol, la nueva bacteria modificada ocupa el lugar de la que está presente
en forma natural. Los
cobayos -refirió Hillman- no mostraron signos de deterioro de los dientes, ni
siquiera después de ser alimentados con una dieta con altísimo contenido de
azúcares.
La
esperanza de Hillman es que una aplicación de su bacteria sea suficiente para
eliminar para siempre el problema de las caries, pero el mismo Hillman se
mostró cauto: "Será la experimentación clínica de los próximos meses
la que tenga la última palabra".
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