La
contratación directa por parte del Pami de una empresa para que cubra los
servicios odontológicos para sus afiliados originó una presentación de la
Defensoría del Pueblo de la Nación solicitando su anulación.
El
hecho también repercutió en La Plata, dado que la Agremiación Odontológica
en una primera etapa y luego la Sociedad Odontológica de La Plata (Solp),
habían sido prestadores y quedaron marginados del nuevo acuerdo sin
posibilidades para competir, dado que la empresa adjudicataria de los
servicios, firmó un convenio con una clínica de esta ciudad.
El problema comenzó el 15 de mayo con la firma del convenio entre el
entonces presidente del Pami, Horacio Pacheco y la empresa EPORA SA,
realizado por contratación directa y no como correspondía, por licitación
abriendo la posibilidad de competir a otras instituciones.
El
doctor Eduardo Mondino, defensor del Pueblo de la Nación, investigó el
tema ante una denuncia, concluyendo con una resolución en la que pide que
"con carácter urgente se adopten las medidas necesarias para revisar
y/o anular el convenio de prestaciones odontológicas suscripto con la
empresa EPORA SA". Todavía ni el Pami ni las autoridades nacionales
han respondido a la solicitud.
Además de las críticas metodológicas por las que impugnan el convenio por
supuestas irregularidades, en la que coinciden ambas instituciones
platenses, desde la Agremiación explicaron que ellos, junto a la Federación
bonaerense, la facultad de Odontología y el ministerio de Salud ganaron por
concurso las prestaciones del Pami en 2000 por un año y con opción a
continuarla de común acuerdo.
Al
año siguiente "seguimos atendiendo las urgencias, pero en octubre de
2002 y como Pami no había respondido nada sobre la continuidad, nos vimos
obligados a dejar de hacerlo". Fue entonces que la Solp tomó la posta,
cumpliendo un plan de emergencia que fue interrumpido por el nuevo y polémico
convenio.
Tanto desde la Solp como de la Agremiación, se menciona que algunos
afiliados suyos habrían sido incluidos en listados como actuales
prestadores sin haber sido consultados. Estas aseveraciones fueron negadas
de manera terminante por la clínica que presta sus servicios en La
Plata.
"Es
simple lo nuestro. No participamos para nada de la firma del convenio
nacional. Nos llamaron y nos preguntaron si queríamos trabajar en Pami y
desde ya, aceptamos, porque queremos y podemos hacerlo. Somos 20 odontólogos,
atendemos las 24 horas y hace diez años que estamos funcionando".
Lo cierto es que hasta el momento no hubo presentaciones formales ante las
autoridades del Colegio, denunciando esa supuesta irregularidad. Lo que sí
existe es la prohibición a odontólogos afiliados a la Solp y a la
Agremiación de participar en convenios que no hayan firmado ambas
instituciones. Por eso el conflicto suscitado alrededor de la participación
de afiliados a las dos entidades en el acuerdo vigente.
Fuente
: El Día - La Plata, Edición del 11 de Junio de 2003