Según
se ha publicado en el British Medical Journal, las corbatas no deberían
formar parte de la vestimenta de los odontólogos, porque podrían ser
responsables de la transmisión de infecciones de un paciente a otro.
La
corbata siempre se ha considerado como una especie de símbolo de autoridad y
de respeto. El año pasado, sin ir más lejos, se publicaron, en The Medical
Journal of Australia, los resultados de un estudio donde se comparaba la
confianza que despertaban un grupo de profesionales de la salud vestidos de
una manera formal, respecto al mismo grupo vestido de una manera más
deportiva, más actual.
Una vez más, se puso de manifiesto que los pacientes tenían más confianza
en los profesionales de la salud cuando éstos vestían formalmente (esto es,
bata blanca, pantalones de vestir, camisa, corbata, pelo corto, etc.), que
cuando lo hacían de una manera más informal.
Sin embargo, según lo publicado en el British Medical Journal (2003), podría
decirse aquello de que "las apariencias engañan". ¿Por qué? Pues,
porque, según Roger Dobson, las corbatas, lejos de ser un símbolo de
autoridad en el profesional de la salud de sexo masculino, son una vía de
transmisión de infecciones.
Una corbata que no esté sujeta mediante una aguja de corbata o de cualquier
otra manera puede impregnarse, en su extremo libre, de secreciones, sangre,
etc., y pasar una infección de un paciente a otro.
De ahí que se sugiera la supresión de esta prenda de vestir o, en su
defecto, que se sujete correctamente o se sustituya por una pajarita, que, al
no tener un extremo libre pendulante, evitaría la contaminación de éste y
el paso de microorganismos de un paciente a otro.
No obstante, no todos los autores parecen estar de acuerdo en este último
punto. Un estudio aparecido hace unos años en el British Medical Journal
(1993), que comparaba los niveles de contaminación tras llevar tres días
seguidos una misma corbata o una misma pajarita, no encontró diferencias
estadísticamente significativas en el grado de contaminación al tercer día,
aunque, en honor a la verdad, hay que decir que en las muestras tomadas el
primer día, los niveles de contaminación eran significativamente menores en
las pajaritas.
En conclusión, aunque los pacientes valoren favorablemente el uso de corbata,
quizá sería conveniente prescindir de ella, porque podría comportarse como
un vehículo de transmisión de microorganismos entre pacientes.
Fuente
: Geodental - España,
Edición del 26 de Junio de 2003
Fecha
de publicación : 10.07.2003