El
doctor Güell estuvo la semana última en Buenos Aires para poner punto final
a un acuerdo con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) para
desarrollar la epidemiología panorámica , un campo de estudio que se basa en
el uso de la información espacial para prevenir y vigilar brotes epidémicos.
Hace
algunos años, Senegal decidió construir un gran embalse sobre la frontera
con Mauritania. Súbitamente, en esa región normalmente desértica comenzaron
a crecer los árboles y las hierbas, y se multiplicó el ganado.
Con
ellos, llegó la fiebre del valle del Rift, una enfermedad hemorrágica
(hepatitis enzoótica) que diezma los rebaños y puede atacar a los seres
humanos a través de mosquitos portadores o por la manipulación de tejidos
infectados. Causa meningoencefalitis, inflamación de las membranas del
cerebro y lesiones en la retina.
Para
proteger a sus tropas, que se encontraban en el lugar, el gobierno francés
decidió desarrollar métodos de predicción que permitieran prevenir el
contagio. Y un equipo de investigación lo hizo... desde el espacio: en 1999
se implementó allí un sistema de alerta temprano basado en el uso de datos
satelitales.
"Hoy podemos decir cuáles son los factores más importantes que
intervienen en el desarrollo del mosquito que transmite la enfermedad y que
predisponen a un brote -cuenta el doctor Antonio Güell, médico psiquiatra,
licenciado en física y representante del Centro Nacional de Altos Estudios
Espaciales de Francia (CNES)-. Cuando el gobierno senegalés vio eso, quiso
generalizar los estudios a todo el país. Pasamos de diez puestos centinelas a
112, y para todas las enfermedades virales."
El doctor Güell estuvo la semana última en Buenos Aires para poner punto
final a un acuerdo con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)
para desarrollar la epidemiología panorámica , un campo de estudio que se
basa en el uso de la información espacial para prevenir y vigilar brotes epidémicos.
"El acuerdo con el CNES se basa en dos ejes principales -explica Marcelo
Scavuzzo, de la Conae-: vigilancia e investigación focalizada. Se desarrollará
un sistema de vigilancia sobre leishmaniasis, hantavirus, fiebre hemorrágica
argentina y malaria, y un estudio focalizado sobre dengue, este último en
Salta."
Según el experto francés, pero de ilustres antepasados catalanes, "en
Francia, hace cinco años, nos preguntamos: ¿los satélites pueden ayudar a
la medicina? Organizamos un grupo de reflexión que trabajó durante un año
y, al final, dijo sí . ¿Cómo? Combinando datos satelitales (de vegetación,
de nubes, de lluvias, de ríos, de cómo es la frontera entre una ciudad y una
selva) con información clásica. Ustedes en la Argentina habían comenzado
con este enfoque incluso antes que nosotros. Ahora queremos partir de ciertas
regiones, luego generalizar este tipo de trabajo a todo el país y, como última
etapa, construir una red de todo el continente sudamericano que estará bajo
responsabilidad argentina, una especie de sistema centinela que abracará
desde Caracas hasta Ushuaia".
La agencia espacial francesa es actualmente la segunda más importante de
mundo, después de la NASA, e involucra en sus diferentes actividades a
alrededor de 30.000 personas. Cuenta con un consorcio de vigilancia espacial
de epidemias en el que trabajan expertos en imágenes satelitales, meteorólogos,
médicos, entomólogos, veterinarios, psicólogos, economistas, funcionarios
de alcaldías.
"Somos capaces de mezclar un médico con un cura o un cocinero, y obtener
un resultado -bromea el especialista-. Lo hicimos en la Guayana francesa, en
la India, en el Senegal y, desde hace tres o cuatro meses, alrededor del
Mediterráneo, porque detectamos la presencia del vibrión colérico. Tenemos
el hábito de trabajar juntos y me parece que con los diferentes ministerios e
institutos ustedes están haciendo lo mismo."
Según Scavuzzo, el uso de la información espacial aplicada a la salud humana
está contemplado como una de las líneas principales de investigación del
Instituto Mario Gulich de Estudios Espaciales, ubicado en Falda del Carmen. A
estas actividades se sumaron ya distintas instituciones académicas,
universitarias y de ciencia y tecnología que cubren todas las áreas del
conocimiento.
"En este momento ya podemos decir que tenemos modelos espaciotemporales
de fiebre hemorrágica argentina con buena capacidad predictiva -concluye-.
Estamos en la etapa de validación."
Por Nora Bär
Fuente:
El Día - La Plata, Edición del 14 de Julio de
2003
Fecha
de publicación : 10.08.2003