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Septiembre 2000 ¿Quién no se equivoca? Dr. Daniel O. Lanóo (Argentina) Acerca
del autor
El Dr. Daniel Lanóo es un destacado odontólogo argentino graduado en la
Universidad Nacional de Rosario en el año 1987. Ex Docente en la Cátedra de
Odontopediatría de la UNR y ex Encargado del consultorio externo de Atención
Emergentológica de dicha Cátedra. Es miembro
del Servicio de Cirugía Buco - Máxilo - Facial del Hospital Provincial de
Rosario y dictante de Cursos en el área de la Cirugía BMF, Ortodoncia pre y
post quirúrgica en mal formados y prevención de la salud bucal en colegios en
Educación Inicial y Educación General Básica y en los cursos de pre parto del
Hospital Español de la Ciudad de Rosario. Ha realizado cursos de Post grado en
la especialidades de Ortodoncia, Cirugía
e Implantología.
Estimados
amigos: Quiero
que quede en claro algo de una vez y para siempre, ( y espero que lo que digo
ahora cree muchísima polémica), que todos debemos y podemos equivocarnos.
Desde que todos lo hacemos ( les dije a mis alumnos cuando daba clase en la
Facultad alguna vez y hace tiempo), EL
ERROR ES EL MAESTRO POR EXCELENCIA, "equivóquense en la ciencia "
que
luego será experiencia. Quien
teme al error, teme al crecer, ya que el temor nos paraliza, nos hace
inoperantes. He cometido no sé qué cantidad de errores en mi vida (creo que
muchos), y aunque no lo crean estoy orgulloso de ellos, ya que me han dado un
gran cúmulo de experiencias, y ¿saben qué? jamás cometí uno solo de ellos
queriendo hacerlo, siempre lo hice por ERROR. Me considero un estudioso, he dedicado mi vida a la ciencia al igual
que TODOS Uds. ( soy cirujano, implantólogo, y ortodoncista)
Siempre los cometí en el más alto sentido de la ética, pero bueno, nuestros
errores se llaman mala praxis. En el “plomero”, equivocación. Por
eso no te apresures a darle nombre a los errores, creo que no son más que eso,
errores. No te conozco personalmente a tí colega (y me encantaría hacerlo),
pero no dudo ni un segundo de tu ética, ni de tu ciencia, ni quiero que me des
explicaciones de nada, ni que te sientas obligado a mandar nada en demostración
de nada. ¿Quién soy yo para que me rindas cuenta de algo? ¿Quiénes son los
otros para tomarte examen? Eres un gran profesional, y me peleo con quien dude
de ello, como con quien dude que mis errores fueron cometidos con mucha ética. Tratemos de equivocarnos lo menos que podamos, pero no temamos hacerlo, y en lo posible no nos juzguemos. ¿Quiénes somos para hacerlo? EL QUE ESTE LIBRE DE PECADOS, QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA y no lo dije yo...
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