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Noviembre 2000 Atención al cliente Dr. Luis Medrano de la Maza (España) Sobre
el autor El
Dr. Medrano de la Maza es Doctor en Farmacia por la Universidad de Barcelona
(1985- 1990), Master en Atención Publica por la Universidad de Valencia, Master
en Gestión de Empresa y Recursos Humanos por la Universidad Politécnica de
Madrid, Responsable del Servicio de Atención al Cliente en FARMADAI, Empresa
Informática para Farmacias, Responsable del Servicio de Relaciones con los
Asociados de AFET (Asociación de Empresarios Farmacéuticos de Tarragona.) y
Contratado como profesor docente en el curso de Plan de Transición
al Trabajo (PTT) por la Generalitat de Catalunya.
"Comprender
es difícil. Una vez que se comprende la acción es fácil" SUN
YAT-SEN
En
el mundo de los negocios el factor “ sentirse bien ” viene generado por
tratar al cliente con cortesía y atentamente en todos los puntos de su contacto
con la empresa. Es la sensación del cliente de que es importante y de que la
persona con la que está tratando, está eliminando todos los obstáculos en su
beneficio. Es la cálida sensación que permanece en el cliente y que hace que
actúe como un vendedor en beneficio nuestro. Un
servicio al cliente se basa en gran medida en la aplicación de la lógica y la
dinámica del comportamiento humano en las organizaciones, es pues lo que se
conoce como inteligencia emocional. Es una obra de arte reservada para artistas,
como arte que es, se puede aprender y trabajar, pero no todos los artistas
llegan a hacer grandes obras maestras. Desgraciadamente
no todas las empresas pueden acceder a un verdadero servicio al cliente. Casi
nunca es por falta de medios económicos, generalmente suele ser por no
implementar verdaderamente la auténtica filosofía de empresa que precisa un
servicio al cliente. David
Freemantle en su libro “Lo que les gusta a los clientes de su marca”, nos
ilustra con unos datos muy interesantes “En 1998 Harvard Business Review reveló
que los niveles de satisfacción de los clientes en los EEUU
están en el nivel más bajo de todos los tiempos”.
Por otro lado comenta: “En septiembre de 1997 el Consejo Nacional de
Defensa de los Consumidores del Reino Unido, daba cuenta que el servicio al
cliente está empeorando”. Acaba comentando Freemantle “harto irónico es
que casi todas las cosas que los comercializadores están haciendo para
potenciar las relaciones con sus clientes suelan ser las mismas cosas que están
destruyendo esas relaciones”. Después
de unos años aplicando mis teorías y las de los renombrados autores sobre
atención al cliente, me he dado cuenta de que lo importante no es solamente la
teoría, si no que es tan importante o más, la pasión que se debe poner en
esto temas. En
el campo de la atención al cliente la pasión de vivir los cambios, la obsesión
por el servicio al cliente son piezas fundamentales para obtener el éxito. Los
lazos emocionales que se pretenden crear con los clientes, son eso, lazos
emocionales y en este campo las frías teorías explicadas en los cursos o las
prácticas aplicadas en las empresas, carecen de valor si no se exponen y se
aplican con la pasión necesaria. La
pasión por las cosas surge del convencimiento. Este convencimiento surge del
interior de las personas al ver plasmada la realidad de los hechos. Apelar a ese
interior no se puede hacer de forma fría y matemática, debe hacerse con el
lenguaje que mueve a las personas, el lenguaje de la pasión y de la motivación.
No
confundan, como hacen algunos altos cargos de compañías, la pasión con la
falta de profesionalidad o con la bisoñez de planteamientos. No
crea que el conjunto de actuaciones en el campo de la atención al
cliente por el hecho de ser lógicas y evidentes una vez conocidas son
realidades fáciles de llevar a la práctica. No crea que la atención al
cliente está al margen de los análisis empresariales o de las conductas que
deben regir en las empresas que generan cientos
de millones de pesetas y centenares de puestos de trabajo. En lo absoluto, pero
la atención al cliente se basa en las percepciones y eso no se puede
racionalizar de forma fría y analítica. Tal vez aquí esté la respuesta
a las realidades que Freemantle nos explica en su libro. En
realidad todo el mundo sabe lo importante que es un buen servicio de atención
al cliente, no solo eso, si no que además, todo el mundo cree saber cómo se
constituye un buen servicio de atención al cliente (sonreír, ser educado,
ayudar al cliente siempre que sea posible, etc.) A
veces lo evidente parece sencillo pero en la realidad de la atención al
cliente, las cosas sencillas son terriblemente difíciles de llevar a la práctica.
Muchos cursos de atención al cliente y muchos autores reconocidos se limitan a
impartir una serie de normas con la pretensión
de que una vez aprendidas, emanará un buen concepto de servicio de
atención al cliente entre los asistentes al curso. Nada más lejos de la
realidad. Los
alumnos que asisten a los cursos suelen escuchar
atentamente todo tipo de teorías y de conceptos expuestos por los doctos en la
materia, para luego seguir aplicando sus propios conceptos y teorías.
Inconscientemente entienden que los ponentes de los cursos o los autores de los
libros enseñan conceptos teóricos de vital importancia, pero que en el fondo
son simplemente teorías de formadores o escritores sin experiencia práctica en
la atención al cliente. Piensan que carecen de experiencia allí donde ellos si
la tienen, en la primera línea de batalla, en el contacto directo y diario con
los clientes. Desgraciadamente
en algunos casos están en lo cierto. Ante tanta evidencia los alumnos
se acomodan atentos en sus pupitres y aceptan todo aquello que se les
explica sin pestañear. Con el paso del tiempo, los conceptos enseñados se
difuminan en la memoria y la práctica de la aplicación de las teorías en
atención al cliente que nunca se le impartieron
en el curso, sigue sin estar presente en sus corazones al terminar el
curso. Posiblemente la gran diferencia del curso MED frente a otros cursos, es que tiene bien presente estas realidades y procura como principal objetivo romper esta dinámica tan usual, procura ser realmente práctico y de aplicación directa. Además, le presenta al asistente todo el mundo de emociones, percepciones y expectativas que rodean una relación entre cliente y empresa, y lo que es más importante, intenta trasmitir la verdadera importancia que tienen todos estos sentimientos a la hora de entablar una relación con un cliente.
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