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Noviembre 2000 Filosofía de práctica Dra. Marissa Dutra (Uruguay) Sobre
el autor La
Dra. Marissa
Dutra se recibió en 1980 como Odontóloga y se especializó durante 6 años en
Ortopedia y Ortodoncia. Ha seguido
diversos cursos de actualización en las áreas de Odontopediatría y
Ortodoncia. Pertenece al Grupo Dayman de estudios en el Área Preventiva
y ha desarrollado una destacada labor asistencial en odontología
preventiva.
Una
de las grandes satisfacciones que me ha brindado el haberme animado a Internet
es el haber conocido gente tan estupenda por el cyberspacio. Pienso además, que
en la rutina de todos los días no tenemos oportunidad para intercambiar estos
diálogos tan enriquecedores con los colegas de nuestro vecindario o porque
precisamente los tenemos tan cerca no apreciamos lo que puedan aportarnos. Suele
pasar que nadie es profeta en su tierra y prueba de ello es que lo que yo con
toda sinceridad le brinde como aporte para su revista es la idea que durante años
he pretendido hacer conocer a los colegas con los cuales trabajo en un servicio
asistencial y, honestamente, son pocos los que escuchan a esta derilante. Igualmente
le diré, que por fortuna o por tener un espíritu inquieto, siempre ando
buscando donde munirme de información y experimentando en el área preventiva
todas aquellas técnicas que no por sencillas, carezcan de efectividad a la hora
de aplicarlas a nuestra gente tan llena de necesidades y sin un futuro cercano
que les arrime una Odontología posible y saludable. Agradezco
inmensamente su propuesta de colaborar con la revista que Uds. dirigen, pero déjeme
decirle que quien escribe este mensaje a la lista no es una experimentada "
notera ". Lo que he escrito, no son más que humildes manifestaciones
nacidas como consecuencia de las diversas notas que envían mis colegas en donde
se prioriza aquella Odontología " tapadora de huecos y curadora de
enfermedades ". Somos hijos de una Odontología que ha llenado de restauraciones nuestras bocas (doy fe de ello, por que tengo puesta una ferretería en mi boca ) y, que sin éxito, ha logrado que nuestros viejitos, con suerte ( si económicamente les es posible, sean portadores de prótesis completa. Entonces la reflexión que se me ocurre es: ¿ cómo es posible que existiendo una ciencia para los dientes de la gente, ésta llegue a su vejez sin ellos?¿Donde falló ?. En qué parte del programa curricular de la carrera odontológica se encuentra la ciencia que permite el mantenimiento de la SALUD de los dientes de la gente ? Como es público y notorio, nuestra formación universitaria es fuertemente curativa, salvo 2 o 3 materias de 20 y tantas que cursamos, se priorizan los valores preventivos. Por eso, nuestra labor ya en el consultorio se transforma
en una rutina de tapar agujeros, para luego volverlos a tapar, para luego
volverlos a tapar, para luego volverlos a tapar
( esto no es error de redacción, es realidad ) para , por último,
sacar, y así es la historia del viejito portador de prótesis. La respuesta la
dan los propios pacientes. ¿ No le ha pasado que algún paciente le ha dicho
?...... " Dr. desde mi adolescencia voy al dentista y siempre que voy tengo
caries ". ¿ Por qué sucede esto?. Nuestra soberbia contesta......"
lo que pasa es que Ud. no se cepilla como debe los dientes". Ahora,
en ese tránsito desde la adolescencia hasta esos 50 años que tiene ese
paciente, que hoy es portador de 5 amalgamas, 3 incrustaciones, 2 jackets, prótesis
parcial removible superior e inferior. Nadie, ningún dentista le explicó a ese
señor ¿qué era la placa bacteriana? ¿Nadie le hizo un revelado de placa para
mostrarle dónde estaban sus enemigos y cómo atacarlos? ¿Nadie le sugirió una
consulta periódica según sus factores de riesgo? Nadie le enseño las ventajas
de la utilización de terapia fluorada? ...NADIE! Le dijeron, “ trabajo
terminado ”, así, como en las diapositivas hermosísimas que vemos en los
cursos de operatoria, prótesis fija, implantes... TRABAJO TERMINADO! Ese
paciente que particularizo, es lo que nos sucede todos los días. Nadie se tomó
el trabajo de tratarlo como un ser inteligente, que puede razonar, que puede
modificar hábitos incorrectos de higiene para mejorar su salud bucal. Lo
subestimamos de tal manera que no lo creemos capaz de ser responsable y partícipe
del mantenimiento de su salud bucal. Seguimos viendo el diente y no la persona.
El tránsito entre el modelo curativo y el modelo preventivo conlleva un cambio
de actitud del Odontólogo, un esfuerzo supremo por romper los patrones
impuestos por la formación adquirida, en la que su ojo debe acostumbrarse a
priorizar la salud presente, conservarla y mantenerla a un costo inmenso ( cita,
recita, revelado y controles de placa bacteriana, terapias fluoradas, conversar,
conversar, enseñar, convencer etc.
etc.) El
tapar los agujeros presentes, que por supuesto debe hacerse cuando el paciente
viene enfermo, es secundario. Lo importante es lo anterior. QUE NO VUELVA
ENFERMAR... NUNCA MAS ! Esta
es nuestra apuesta: apuesta al futuro. Cambiar nosotros los Odontólogos,
priorizando los valores preventivos a los exquisitos procedimientos curativos.
Somos capaces. Tenemos las herramientas y el conocimiento científico No
nos quedemos en la simpleza de un acto operatorio puramente artesanal,
cuando podemos disfrutar, gratificarnos con la visión de la boca sana de un
paciente agradecido que ha aprendido de nosotros las normas básicas de higiene
oral para el mantenimiento de su salud bucal. Este
es mi humilde aporte. No pretendo sinceramente ser merecedora de una publicación
en su distinguida revista, pero si pudiera crear un espacio de reflexión entre
mis queridos colegas habré de sentirme inmensamente satisfecha. Con mucho
aprecio y agradeciendo su consideración lo saludo con la mayor de las
deferencias esperando su pronta respuesta a esta. |