Resulta
preocupante corroborar que la mayoría de odontólogos no tenga claramente
cuantificado el movimiento económico y la productividad de su consultorio. Por
ejemplo, que no sepa en detalle el monto de sus ingresos y egresos, que no tenga
determinado su costo operativo, que no cuantifique rutinariamente sus
procedimientos y otros elementos de juicio que son imprescindibles para realizar
cualquier intento de gestión.
En
los últimos años, esta deficiencia se ha visto ligeramente contrarrestada con
la incorporación progresiva de distintos softwares odontológicos a la
práctica dental y con la introducción de conceptos de gestión a la clínica,
pero la situación sigue siendo en términos generales, negativa.
Analice
su caso en particular y evalúe cómo viene efectuando el registro de las
operaciones de su consultorio. Sin ciertos datos, es imposible saber si estamos
conduciendo bien nuestra práctica, pues es peligroso elaborar nuestros
honorarios profesionales, realizar las compras, efectuar las inversiones y
demás, haciendo uso solamente de la intuición, la copia al colega o cualquier
otra acción sin sustento.
Peligroso,
porque trabajar empíricamente estos aspectos cruciales para el bienestar
económico de nuestro consultorio, implica correr muchos riesgos. Por ejemplo,
estar cobrando muy poco por algunos procedimientos y mucho por otros,
enfrentarnos a serios problemas financieros e incluso legales al hacer mal uso
de algún crédito, no poder planificar el futuro de nuestro ejercicio, no
brindar sustento a nuestras acciones, etc.
Sea
cual fuere el enfoque que le dé a su práctica profesional, es indudable la
serie de ventajas de tener todo cuantificado. Sirva este editorial para
invitarlo a adquirir el hábito de anotar todo ya sea manualmente o usando una
computadora. No solo la relación detallada de los ingresos y egresos, sino la
cantidad de procedimientos que realiza en cada paciente, en determinado período
de tiempo, el rendimiento de los materiales e
instrumental que consume, los horarios de trabajo, el tiempo que dedica a
distintas actividades y procedimientos en su consultorio.
Conforme
avance con en el registro de estos importantes datos podrá conocer las
individualidades y características propias de su consultorio, realizar
comparaciones mes a mes y evaluar distintos aspectos valiosísimos acerca de su
ejercicio profesional. Es la única forma, pues sin el debido registro,
estos aspectos pasarían desapercibidos.
Otero
J, Otero J. El registro, el punto de partida. Odontología
Ejercicio Profesional 2001;2(11): http://www.odontomarketing.com
(10.11.2001)
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