¿Tratamiento o procedimiento dental?

En Odontología atesoramos muchas palabras del mundo médico y así, por ejemplo: empleamos con suma frecuencia el interesante vocablo “Tratamiento”. Ya que consideramos que pudiera existir una confusión al respecto y sobre todo, debido a que creemos que dicha equivocación conceptual pudiera originar importantes consecuencias negativas en los resultados de nuestras prácticas profesionales, compartimos la presente nota.

La mayoría de Odontólogos usa el término tratamiento dental (o tratamiento odontológico), para referirse a los trabajos profesionales que le realiza a sus pacientes. Así, se suele anotar: “tratamientos a realizar”, en el formato de plan de tratamiento. A la vez, es común que en el tarifario del consultorio aparezca el título “tratamientos”, encabezando muchos nombres, como: examen, radiografía periapical, exodoncia simple, etc.  Y que los pacientes pregunten ¿qué tratamiento me harán hoy, Dr.?” y se le responda: “Le haremos dos restauraciones de resina y un sellante de fosas y fisuras”. Infinidad de veces, en diferentes instancias de nuestro ejercicio profesional empleamos la palabra para referirnos a los procedimientos que realizamos a nuestros pacientes.

Pero, el significado implica algo diferente. En los diccionarios generales y en los diccionarios médicos, se repiten las siguientes definiciones:

“Conjunto de medios que se emplean para curar o aliviar una enfermedad”

“Suma de toda clase de fórmulas y procedimientos higiénicos, farmacológicos, quirúrgicos, dietéticos, etc. que se ponen en práctica para la curación o alivio de un paciente”.

Así, una restauración de resina o una corona de porcelana no son tratamientos… si no procedimientos. El tratamiento del paciente implica comúnmente muchos procedimientos y si los culminamos oportuna y exitosamente, pues habremos realizado el tratamiento.

Creemos que esta deficiencia genera una fragmentación innecesaria de la propuesta dental que le presentamos al paciente. Puesto que nos enfocamos en detallar los por menores de cada procedimiento y a veces, perdemos de vita el propósito que deberíamos perseguir: Una molar con necrosis pulpar y una gran destrucción coronaria no requiere 3 tratamientos (endodoncia, espigo y corona)… requiere solo uno. Un paciente no requiere varios tratamientos, requiere solo uno. Y si nos enfocamos en dicho marco, mientras no hayamos termnado todo, nunca habremos dado salud.

Imaginemos a un paciente que llega de emergencia a un sanatorio por haber sufrido un accidente padeciendo múltiples quemaduras en su cuerpo. Sería poco lógico que el médico le ofrezca a sus familiares los distintos tratamientos en un listado: monitoreo de signos vitales, hidratación, terapia antibiótica, injerto de piel en la herida 1, aplicación de ungüentos en la herida 2, etc. Sencillamente, se le trata de forma integral y la explicación, comunicación, venta, cobranza y la evaluación de los resultados… por ende, es integral.

No es lo mismo procedimiento que tratamiento. Cambie de enfoque y trate a sus pacientes. Dedique más tiempo al todo y no tanto, a sus partes. Dejemos de fraccionar innecesariamente la Odontología. Deje de lado los paradigmas que sirven de poco, los resultados de su centro dental y sus pacientes, se lo agradecerán.

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