Disfrute y aproveche su práctica profesional

Cuenta una interesante y enriquecedora historia popular, que cierto día un perro caminaba feliz y orgulloso llevando un enorme hueso en la boca. Cuando en eso se asomó a una laguna y vio su propia imagen reflejada en el agua, sin darse cuenta de que se estaba observando a sí mismo. “Ese perro”, pensó, “tiene un hueso más grande que el mío y con más carne. ¡Ojalá se lo pudiera quitar! Le ladraré y seguramente, se asustará y entonces, se le caerá de la boca”.  Pero cuando el perro empezó a ladrar, su hueso se le cayó al fondo de la laguna y aquel día estuvo muy triste.

Sucede muchas veces, que arriesgamos lo que tenemos y descuidamos nuestras pertenencias, nuestros recursos, nuestras relaciones interpersonales y nuestros talentos… por intentar conseguir algo que no necesariamente es mejor.  En la búsqueda, el inconformismo, la falta de originalidad y la envidia irracional nos pueden jugar una mala pasada y generar el retroceso de muchos de los pasos avanzados.

Pensemos por un momento que su práctica profesional es representada por el hueso que llevaba feliz y con orgullo el can de la historia. Y que tanto los diferentes errores y omisiones diarias que se dan en su centro de atención dental, como incluso las acciones que hace concientemente intentando un escenario mejor, son como en la fábula: un infructuoso ladrido realizado, como consecuencia de actuar por un impulso previamente no racionalizado.

Nos permitimos hacer la antojada comparación porque conocemos cientos de casos, en los que realmente pareciera que algunos colegas estuvieran involuntariamente “jugando en el equipo contrario”. Quizás por desconocimiento, exceso de vehemencia, falta de enfoque y visión empresarial, desidia u otros tantos ingredientes, que terminan siendo negativos para la estabilidad y el progreso del centro odontológico. Nos referimos, por ejemplo, a: actividades incoherentes de marketing realizadas de forma aislada y bajo la presión de la urgencia, conversaciones con los pacientes efectuadas dentro
del marco de la apatía o la inercia y a los efectos propios del actuar con desconocimiento de la realidad empresarial que circunda el centro odontológico.

Más bien, queremos invitarle a que identifique de un modo concreto, simple y sincero, ¿cuáles son las reales ventajas y los principales factores de valor de su práctica profesional actual?, para tenerlos siempre presentes y emplearlos como punto de partida e insumo fundamental para cualquier actividad o tarea de mercadeo a realizar en el futuro.

Marketing dental eficaz: de adentro hacia afuera

Le aconsejamos mirar con mayor agudeza el interior de su empresa dental, antes de otear irreflexivamente hacia el horizonte lejano. Que le dedique el debido esfuerzo a siempre tener y mantener su infraestructura física muy ordenada, limpia y lista para trabajar correctamente y generar muy buenas primeras impresiones y que no se dé el lujo de entrar en un estado de letargo que ignore la creciente ola de modernidad que la globalización le viene impregnando a nuestras ciudades.

Que identifique a sus mejores pacientes (aquellos que más lo han visitado en los últimos años, que más tiempo de su sillón dental han ocupado y que más recomendaciones le han efectuado) y que realice acciones concretas para mejorar la relación interpersonal que tiene con ellos y así afianzar su lealtad, antes de pensar en contactar a grupos humanos que probablemente ni sepan de su existencia.

Disfrute y aproveche su práctica profesional, trabajando proactivamente para que la gran cantidad de personas que vienen a su clínica odontológica acompañando a sus pacientes se conviertan en usuarios de su servicio dental, en lugar de copiar lo que otros colegas hacen y caer involuntariamente en una “guerra de precios”. Que desarrolle ciertos procesos de comunicación eficaz con sus actuales pacientes, para propiciar la realización completa de los tratamientos integrales que Usted propone y el alcance de una salud bucal sostenida, en vez de anunciar en los medios de comunicación masivos (clásicos o innovadores) que Usted ofrece algún descuento o que tiene a bien regalar su trabajo.

Sucede que el marketing dental eficaz se puede definir como una sumatoria de actos coherentes, realizados por todos los que participan en la prestación de cada momento inherente y circundante al servicio odontológico, para precisamente propiciar relaciones mutuamente beneficiosas entre el centro odontológico y los pacientes (primero) y la comunidad en general. Y en dicha línea de pensamiento, siempre es mejor que los mencionados actos sean planificados, estructurados y controlados debidamente y en sintonía sus principales atributos (factores de valor).

Como siempre es conveniente construir un edificio con adecuadas bases y columnas, el gerente odontológico debe partir por identificar dichos atributos (reales y concretos ante los ojos de los pacientes) y laborar principalmente afianzándolos y haciéndolos cada vez más potentes a lo largo del tiempo. Sin olvidar que en el competitivo mundo empresarial actual es necesario asumir ciertos riesgos, pero sabiendo que no necesariamente debemos actuar solamente por instinto ni mucho menos siguiendo un impulso irracional.

Entonces, le sugerimos que active toda la presión que le sea posible para presionar con fuerza “su hueso” y que no lo suelte sorpresivamente, mucho menos por intentar cambiarlo por algo que no ha analizado concienzudamente.

Por:  Dr. Jaime Otero – jotero@odontomarketing.com – www.odontomarketing.com

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